Butaca Altet de Expormim Studio. Fotografía: Meritxell Arjalaguer
SEIS DÉCADAS DE ARTESANIA Y TRADICIÓN:
El 20 de noviembre de 2020, Expormim (antigua La Exportadora del Mimbre) celebraba su 60 aniversario, una larga historia que ha quedado reflejada en una bella exposición. Desde que se fundara, la fusión de artesanía y pasión ha sido la identidad de las piezas de mobiliario de esta empresa de Moixent (Valencia), confiadas al buen hacer de las manos de sus artesanos. En esta entrevista, Mercedes Laso, CEO y tercera generación al frente de esta empresa familiar, nos habla, entre otros temas, de lo que han significado estas primeras seis décadas de vida así como su relación con un material natural que conocen muy bien: el rattan.
LA ENTREVISTA:
- ¿En los primeros tiempos de la compañía, todos vuestros productos eran artesanales?
Sí, el nombre de Expormim es la abreviatura de La Exportadora del Mimbre. Originalmente, la oferta de producto de La Exportadora de los años 60 se componía de una colección de pequeños enseres trenzados de manera artesanal en mimbre: biombos, cunas, bandejas, cestos, etc. A partir de los años 70, se amplía la oferta a sillas, sillones, tumbonas, etc.
- ¿Cuál ha sido el papel de la artesanía en vuestra empresa a lo largo de estos 60 años?
Para nosotros, la artesanía lo es todo. Es lo que somos, es el corazón de nuestra empresa. Sin ella, seríamos muy diferentes. Nos sentimos orgullosos y muy afortunados de seguir diseñando y produciendo nuestro producto de manera artesanal en Moixent (Valencia). Es un gran privilegio.
La artesanía, tal y como la entendemos, debe ser ética y respetuosa con las tradiciones culturales, debe ser honesta con los materiales y, por último, pero no menos importante, debe ser rentable para la sociedad. Nuestra misión es difundir esta pasión por la artesanía a las generaciones futuras. Es importante que conozcan de primera mano cómo se hacen las cosas. Debemos ser capaces de difundir y defender el valor de la tradición y el amor por la artesanía en esta nueva era.
- Como empresa, ¿cuáles han sido las mejores apuestas que habéis hecho hasta llegar al momento actual?
Apostar por la producción local, por mantener nuestro saber-hacer aportando valor, siempre con el mismo objetivo: preservar puestos de trabajo en fábrica.
- ¿Desde el inicio os habéis dedicado a la exportación? ¿En qué países tenían más acogida vuestros productos?
Desde los orígenes de la empresa, Expormim siempre ha tenido una marcada vocación exportadora. Si bien es cierto que, en los años 80-90, la exportación suponía un 30% concentrándose en territorios muy localizados como Francia, el Caribe o las Colonias Francesas, el principal mercado era siempre el nacional.
Durante los últimos años, se ha realizado un gran trabajo en la distribución y se le ha dado un vuelco a esto. Hoy día, la exportación supone el 65-70% del negocio y estamos orgullosos de poder llegar a casi todas las partes del mundo.
Silla Gata de Miguel Milá
- ¿Cuál es el secreto para durar tantos años como empresa familiar?
Mi abuelo fundó Expormim en 1960. Mi padre se unió a él a finales de los 60. Luchó para posicionar la empresa y su aportación fue valiosísima. En el 2000, le dimos un giro (y seguimos dándoselo). Nos sentimos realmente orgullosos porque hemos logrado mantener el control de la empresa y llevarla al siguiente nivel. Seguir aquí después de 60 años es la mejor recompensa que podemos obtener.
- Hubo un momento en vuestra historia que dejasteis de lado el rattan natural para exterior y os pasasteis al rattan sintético. En 2008, volvisteis a apostar por el natural ¿Por qué?
Cuando decidimos recuperar el rattan en 2007, las ventas de productos realizadas con dicho material, representaban menos del 5% de la facturación anual. El rattan siempre ha estado presente en nuestro ADN. Se merecía esta segunda oportunidad. No teníamos nada que perder, pero sí mucho que ganar. Mis hermanos y yo hemos crecido alrededor del rattan. Desde niños, siempre hemos admirado a los artesanos. Su trabajo es fascinante. Siempre hemos sentido un amor y respeto incondicional por el rattan. Dejarlo morir no era una opción.
Los inicios fueron realmente duros, pero en los últimos años el mercado ha acogido nuestro proyecto de una manera muy positiva y ahora tenemos mucha confianza en su viabilidad a largo plazo. Creo que el futuro es prometedor.
- ¿Qué características tiene el rattan como material para mobiliario?
El rattan es la denominación que se le da al tallo de una planta trepadora originaria de las zonas tropicales, que contempla 600 especies del género “Calamus”. Solo aquellas que superan el riguroso proceso de selección son utilizadas para la fabricación de nuestros productos que, como antaño, se realiza íntegramente en Expormim, en Moixent. A diferencia del bambú y de las cañas europeas, el núcleo del rattan es macizo. No obstante, se trata de un material elástico, flexible y extremadamente ligero.
El rattan es una de las materias primas más ecológicas, puesto que no solo se puede utilizar como sustituto de la madera, sino que, además, favorece la conservación de los bosques tropicales y su recolección constituye, según la FAO, la principal fuente de ingresos de los aborígenes de la región. Otra de las ventajas ecológicas del rattan es su rapidez de crecimiento. Las secciones finas tardan en torno a 3-4 años en crecer, mientras que las más gruesas aproximadamente unos ocho años. Un árbol necesita de media unos 50-60 años para crecer y desarrollarse.
Columpio Nautica con base de MUT Design
- En los años 70 el rattan tuvo mucho éxito sobre todo como mobiliario para exterior, luego pasó de moda. ¿Puede volver a ser tendencia?
Es probable que ocurra, pero no trabajamos para las tendencias, no nos preocupan. Con el paso de los años hemos aprendido que solo lo bien hecho perdura, en esto ponemos el foco cada día.
- ¿Cuántos artesanos trabajan en el taller? ¿Los artesanos que trabajan, actualmente, en Expormim son los hijos de los que empezaron a trabajar con la empresa?
Aproximadamente 40 personas repartidas en las diferentes secciones: rattan, carpintería, trenzado, pintura, tapicería, etc…
Sí, la gran mayoría son hijos de los que empezaron a trabajar con la empresa. Algunos de nuestros artesanos llevan décadas trabajando aquí. Es un honor y también un privilegio porque son capaces de transmitir su experiencia a las generaciones venideras. Su oficio no puede enseñarse en ningún otro lugar. Por eso son fundamentales para la continuidad de este proyecto que esperamos traspasar a nuestros hijos y nietos.
- Diseñadores y estudios como: Jaime Hayon, Benedetta Tagliabue, Oscar Tusquets, Lievore Altherr Molina, MUT Design, Mario Ruiz, Miguel Milá, Ludovica+Roberto Palomba, Manel Molina, Gonzalo Milá, Javier Pastor y Nieves Contreras han diseñado productos para vosotros. ¿Se han sentido a gusto trabajando con un material como el rattan?
Sí, siempre tratamos de que se sientan cómodos, pasar un rato agradable y sobre todo aprender con ellos. Creemos en las colaboraciones a largo plazo, es muy importante que ambas partes compartan los mismos valores con la intención de que se produzca esa química necesaria entre diseñador y empresa para que el proyecto llegue a buen puerto. No nos motiva coleccionar grandes nombres de diseñadores, nos motiva que lo que se genere de esta colaboración sea realmente bueno y perdurable.
Actualmente, el rattan es un material muy apetecible para muchos diseñadores, pero hace 15 años no lo era tanto. Estamos muy agradecidos a diseñadores como Oscar Tusquets o Benedetta Tagliabue que supieron ver el potencial del material y confiaron en el proyecto.
Taburete tapizado Fontal de Oscar Tusquets Blanca
- ¿Cuáles son las piezas que habéis reeditado? ¿Por qué éstas?
La butaca Altet, la silla Coqueta, los sillones Radial, Benasal y Copa, y la tumbona Reposo. Todas ellas son piezas de diseño honesto de catálogos primitivos de Expormim, que supusieron un antes y un después en la historia de la compañía. Tuvieron mucha aceptación en su día (años 70 y 80), fueron los best sellers de la compañía durante mucho tiempo.
- ¿Qué criterios seguís con respecto a las colecciones de interior?
Nos gusta trabajar con materiales naturales en las colecciones de interior: rattan, madera, etc… está en nuestros genes. Pensamos que utilizar materiales naturales, que nos proporciona la propia naturaleza, es la opción más honesta y eficaz en términos medioambientales y de sostenibilidad.
Nos preocupa el bienestar de las personas y, cuando diseñamos muebles, pensamos en el uso que se les va a dar, por ese motivo para nosotros parámetros como el confort, la usabilidad, la durabilidad, etc… son principios básicos.
- ¿Tenéis algún plan de futuro que nos podáis adelantar?
Pensamos que es todo un lujo poder defender la artesanía y los muebles que fabricamos en Moixent en los tiempos que corren. Nos está tocando vivir un momento decisivo y trascendente en nuestra historia como sociedad. Necesitamos rediseñar el futuro de nuestra industria: conceptos como economía circular, responsabilidad social y medioambiental, preservación de artes y oficios, etc… cobran más sentido que nunca. Hemos de pensar en que legado queremos dejar a nuestros hijos.
Butaca Huma de Mario Ruiz
LA HISTORIA: DE LA EXPORTADORA DEL MUEBLE A EXPORMIM:
Han pasado 60 años y tres generaciones desde que nació La Exportadora del Mimbre hasta convertirse en lo que es Expormim en la actualidad: una empresa que combina artesanía e innovación para promover productos con un fuerte carácter mediterráneo por todo el mundo.
La Exportadora del Mimbre fue fundada el 20 de noviembre de 1960 por Miguel Laso Tortosa, abogado de profesión, que decidió embarcarse en esta aventura empresarial por dos motivos: la falta de productos elaborados a partir de materiales naturales en la entonces Europa emergente y la necesidad de una mayor industrialización y modernización de Moixent (Valencia), de base predominantemente agrícola.
La empresa traía el mimbre desde Cuenca para ser procesado en Moixent y convertirlo en cestas, biombos, cunas, esteras, bandejas y otros utensilios de uso cotidiano que elaboraban de forma totalmente artesanal, característica muy valorada en el resto de Europa.
Nuevas butacas y sillones.
En 1964, Miguel Laso Llopis, hijo del fundador, se incorporó a La Exportadora y reorganizó la planta de producción ampliando su gama de productos incluyendo butacas y sillones en su catálogo, sin perder nunca de vista las características de la empresa.
En la década de 1970-80, llega la consolidación y crecimiento exponencial de la firma. Es el inicio de una época dorada para el turismo en España, compuesto principalmente por alemanes, franceses y suecos que apreciaban los productos hechos con materiales naturales y se sentían atraídos por la vida al aire libre. La Exportadora suma productos elaborados con caña que amueblan casas, apartamentos y hoteles de toda la costa mediterránea.
En la década de 1980, la escasez tanto de caña como de mimbre en España obliga a la empresa a enfocarse hacia Indonesia, donde se encontraban las mejores y más grandes plantaciones de rattan y Expormim inicia la importación de materias primas para sus productos. El catálogo se amplía para ofrecer mesas, aparadores, camas y todos los productos de mobiliario necesarios para amueblar las segundas residencias que se estaban construyendo en las costas españolas en esta década.
Fotografía: Mariluz Vidal
Un negocio en auge.
En 1984, Indonesia prohibió la exportación de materias primas y la compañía, tiene que producir allí sus productos semiacabados para ensamblarlos y terminarlos en la fábrica de Moixent. La demanda aumenta gracias a mercados emergentes como las colonias francesas en el Caribe, África y Polinesia. El negocio está en auge y la firma pasa a denominarse Expormim.
A mediados de la década de 1990, algunos mercados ya no aceptan el rattan. Expormim crea una nueva colección de muebles de madera de haya que amueblan cafés y hoteles en todo el mundo, más de 50 países en los cinco continentes.
Adiós al rattan.
En los años 2000, se produce la virtual desaparición del mercado de muebles de ratán y el aumento de las importaciones de los países asiáticos, y Expormim busca la reinvención una vez más. La empresa, ahora dirigida por la tercera generación de la familia Laso, busca un nuevo modelo de negocio. Se observan cambios en los hábitos de los consumidores que valoran más el estilo que la calidad o la durabilidad. Ahora todo es superfluo y el ratán se considera pasado de moda.
Es durante esta década que la empresa crea su departamento de I + D + i, para crear diseños que satisfagan las necesidades de los clientes y se adapten al mercado. Los productos de rattan para el hogar dan paso a productos más limpios y más adaptados a las necesidades del consumidor. Los muebles de exterior se fabrican con ratán sintético y otros materiales, y la empresa se despide del rattan natural. No será hasta 2008, en plena crisis, que la firma decide rescatar del olvido el ratán natural.
Fotografía: Mariluz Vidal
Homenaje al rattan.
Ahora, pasados 60 años desde la fundación de la empresa y con la tercera generación de la familia Laso al frente, Expormim ha querido rendir homenaje a este material una vez preciado.
Ya son tres las generaciones Laso que han estado dirigiendo la empresa. Al carácter creativo y emprendedor de su fundador se sumaron posteriormente el afán investigador e innovador de su hijo y la voluntad de modernización, cambio y compromiso con el futuro de sus nietos.
Arquitectos y diseñadores de renombre.
La mejora del rattan y el desarrollo de colecciones de exterior altamente técnicas en cooperación con arquitectos y diseñadores de renombre como Oscar Tusquets Blanca, Benedetta Tagliabue, Jaime Hayon, Manel Molina o Mario Ruiz son en gran parte responsables del creciente éxito de sus productos.
Expormim se mantiene fiel a la combinación de tradición e innovación, para ofrecer productos bellos hechos a mano que encajen en todos los espacios contemporáneos sin perder un ápice de autenticidad. Sus catálogos se componen de piezas originales para uso interior y exterior, comprometidas con la sostenibilidad medioambiental, la calidad y el buen diseño, que cada vez se incluyen más en hoteles y restaurantes de lujo, cafés, gastropubs y eventos exclusivos públicos y privados.
EXPORMIM EN INTERIORES MINIMALISTAS
Butaca Frames de Jaime Hayon
Fuente: Expormim
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