GANADORES PREMIOS FAD 2026:
La pasada semana se celebró en el Disseny Hub Barcelona la entrega de los Premios FAD de Arquitectura e Interiorismo 2026, organizados por ARQUIN-FAD, la Asociación Interdisciplinaria del Diseño del Espacio del FAD. La ceremonia reunió a profesionales de la arquitectura, el interiorismo y el diseño para reconocer los proyectos más destacados de la 68.ª edición de unos galardones considerados uno de los referentes del ámbito arquitectónico de la Península Ibérica. Estos fueron los ganadores:
FAD ARQUITECTURA:
Los proyectos Recircular L’Eixample, de Flexo Arquitectura y Addenda Architects, e Infinito Delicias, de Husos arquitecturas y elii [oficina de arquitectura], han ganado ex-aequo el Premio FAD de Arquitectura 2026. El jurado, presidido por Margarita Jover e integrado por los vocales Aleix Alexandre, Lola Domènech, Javier Jiménez, João Paupério y Carme Ribas, reconoce a Recircular L’Eixample la capacidad de «reorganizar programática y estructuralmente una parte importante del patrimonio construido de una manzana del eixample barcelonés», facilitando «la aparición de sinergias entre equipamientos diversos».
El proyecto trabaja sobre lo existente ofreciendo nuevos pasajes peatonales y espacios públicos, que refuerzan la actividad ciudadana y comunitaria. El jurado valora la iniciativa pública que lo hace posible y la capacidad del proyecto de responder a una demanda concreta yendo más allá de lo estrictamente necesario. Además, destaca que todo esto se lleva a cabo «con un lenguaje que ayuda a reconocer el sentido de cada espacio y que lo prepara para futuras demandas en respuesta a las necesidades ciudadanas cambiantes».

Recircular L’Eixample, de Flexo Arquitectura y Addenda Architects. Fotografía: José Hevia

Recircular L’Eixample, de Flexo Arquitectura y Addenda Architects. Fotografía: José Hevia

Recircular L’Eixample, de Flexo Arquitectura y Addenda Architects. Fotografía: José Hevia
En cuanto a Infinito Delicias, un proyecto de remodelación de un edificio industrial de Madrid situado entre medianeras que invita a adentrarse en un nuevo equipamiento público perteneciente a una fundación privada, el jurado destaca que «la organización del edificio se basa en un recorrido continuo que incorpora espacios interiores, exteriores y un gran atrio, entendido como plaza pública».
También destaca una «conciencia ambiental siempre presente», tanto en los materiales utilizados como en la introducción de vegetación y huertos, o con las estrategias de ahorro energético y fomento de la biodiversidad. «Todo el edificio exhibe su vocación bioclimática, que prioriza ante cualquier otra decisión de tipo formal», constata el jurado, que destaca cómo la construcción original se descompone para dejar entrar el aire exterior y proporcionar soportes para la nueva vegetación que acabará confundiéndose con la propia estructura de cerramiento.

Edificio para Infinito Delicias, de Husos arquitecturas y elii [oficina de arquitectura]. Fotografía: José Hevia e Impresiones Cotidianas (Juan Asolot)

Edificio para Infinito Delicias, de Husos arquitecturas y elii [oficina de arquitectura]. Fotografía: José Hevia e Impresiones Cotidianas (Juan Asolot)

Edificio para Infinito Delicias, de Husos arquitecturas y elii [oficina de arquitectura]. Fotografía: José Hevia e Impresiones Cotidianas (Juan Asolot)
FAD INTERIORISMO:
Por su parte, la reforma de una vivienda de la calle Argumosa, en el centro de Madrid, realizada por el estudio de arquitectura MAIO, ha sido galardonada en la categoría de Interiorismo. Se trata de una intervención que, según el jurado, «transforma completamente un interior inicialmente anodino en un paisaje doméstico de gran intensidad espacial». Tras un portal convencional de ladrillo, el espacio se reorganiza mediante un recorrido en diagonal y la incorporación de puertas-espejo que multiplican la percepción del interior.
El jurado destaca cómo la tabiquería se sustituye por volúmenes curvos de madera que funcionan simultáneamente como estructura, mobiliario y límite espacial, y que integran almacenamiento, circulación y cerramiento, «generando una continuidad entre arquitectura e interiorismo». Los espejos, integrados como puertas móviles, «producen una imagen cambiante y escenográfica, reforzando la sensación de un espacio fluido y mutable». El resultado, para el jurado, «es una vivienda donde lo doméstico se vuelve líquido, continuo y perceptivamente inestable».

Reforma de vivienda en la calle Argumosa (Madrid), de MAIO. Fotografía: José Hevia y Simone Marcolin

Reforma de vivienda en la calle Argumosa (Madrid), de MAIO. Fotografía: José Hevia y Simone Marcolin

Reforma de vivienda en la calle Argumosa (Madrid), de MAIO. Fotografía: José Hevia y Simone Marcolin
FAD CIUDAD Y PAISAJE:
En la categoría de Ciudad y Paisaje, el proyecto ganador ha sido la segunda fase de la Canòpia Urbana -ámbito túneles- del Parc de les Glòries, obra de los estudios Agence Ter, ACPA y Meta Engineering. El jurado destaca la estrategia de nodos y flujos: los primeros funcionan como espacios de biodiversidad y de uso urbano (prados, áreas de juego o jardines de cactus), mientras que los segundos garantizan la continuidad ecológica y peatonal a través de la canopia urbana y de los grandes ejes viarios de Barcelona.
En este sentido, valora el hecho de que este sistema «permite adaptar el parque a una ciudad densa y compleja, en un contexto de cambio climático y déficit de zonas verdes, marcando un giro desde la plaza del siglo XX hacia el parque permeable del siglo XXI». El jurado justifica el reconocimiento al proyecto por «su ambición urbana, su complejidad infraestructural y la puesta en valor de la Diagonal Verde».

Canopia urbana, ámbito túneles, en el Parc de les Glòries, de Agence TER, ACPA y Meta Engineering. Fotografía: Fernando Lua + Droneit / BIMSA

Canopia urbana, ámbito túneles, en el Parc de les Glòries, de Agence TER, ACPA y Meta Engineering. Fotografía: Fernando Lua + Droneit / BIMSA

Canopia urbana, ámbito túneles, en el Parc de les Glòries, de Agence TER, ACPA y Meta Engineering. Fotografía: Fernando Lua + Droneit / BIMSA
FAD INTERVENCIONES EFÍMERAS:
Por su parte, la instalación Limina en Chillida Leku ha conseguido el máximo reconocimiento en la categoría de Intervenciones Efímeras. Obra de los estudios Garbizu Collar y KRI, la intervención traduce arquitectónicamente la propuesta del artista Koen Vanmechelen, que utiliza la gallina como metáfora para explorar las relaciones entre arte, ciencia, política y naturaleza.
El jurado destaca que el proyecto «cuestiona la visión antropocéntrica y pone en valor la coexistencia de múltiples agentes dentro del ecosistema» y que se materializa «mediante dispositivos ligeros que casi no tocan el caserío, con estructuras metálicas suspendidas que dialogan con la arquitectura vernácula y recuerdan también construcciones rurales como gallineros o barracas». En este sentido, la malla y el tubo galvanizado generan artefactos que «no solo sostienen las obras, sino que activan una lectura transespecie de la exposición, desjerarquizando lo humano y lo no humano». El jurado reconoce que el resultado es «un diseño expositivo donde el display deja de ser neutro para convertirse en una capa activa y pedagógica que enriquece el discurso del artista y la experiencia del visitante».

Limina, de Garbizu Collar y KRI. Fotografía: Luis Díaz Díaz

Limina, de Garbizu Collar y KRI. Fotografía: Luis Díaz Díaz

Limina, de Garbizu Collar y KRI. Fotografía: Luis Díaz Díaz
RE-FAD:
El jurado ha reconocido con el Premio Re-FAD la rehabilitación del conjunto industrial del siglo XIX L’Anònima Manresana, de Meritxell Inaraja, basado en estrategias de eficiencia energética. Destaca que el proyecto «aporta nuevas cualidades espaciales sin perder el respeto por la memoria del lugar». Galerías climáticas, patios interiores y perforaciones en el suelo exterior mejoran la ventilación, la iluminación natural y el confort, manteniendo el carácter de las fachadas originales y generando nuevas relaciones visuales entre interior y exterior.
También se destaca que la intervención añade una nueva capa a la construcción existente mediante el uso de materiales ya presentes, estableciendo continuidad entre las actuaciones pasadas, la actual y las futuras. El jurado valora especialmente «la capacidad de convertir las exigencias de control climático y ahorro energético en valores de calidad arquitectónica».

L’Anònima Manresana, de Meritxell Inaraja Genís. Fotografía: Adrià Goula

L’Anònima Manresana, de Meritxell Inaraja Genís. Fotografía: Adrià Goula

L’Anònima Manresana, de Meritxell Inaraja Genís. Fotografía: Adrià Goula
FAD INTERNACIONAL:
El Premio FAD Internacional reconoce el trabajo que realizan los arquitectos y estudios de la Península en todo el mundo. En su 13.ª edición, el galardón ha recaído en la obra Abby Kortrijk de Barozzi Veiga y Tab Architects.
El jurado de este premio, presidido por Jacob Van Rijs y con los vocales Lorenzo Kárász y Elena Orte, destaca un «enfoque preciso y medido de intervención en una estructura existente, abordándola no como una limitación, sino como una oportunidad para construir una narrativa arquitectónica renovada».
Según los miembros del jurado, «en lugar de imponerse, la propuesta trabaja mediante la potenciación, intensificando la presencia y la identidad de la preexistencia y permitiendo que reaparezca con claridad y un significado renovado». En este sentido, valoran que el proyecto establezca un «diálogo sensible entre pasado y presente, donde cada elemento refuerza al otro». Asimismo, destacan que apuesta por una arquitectura «capaz de transformar lo que ya existe a través de operaciones sutiles pero decisivas, revelando su potencial latente y proyectándolo hacia el presente».

Abby Kortrijk, de Barozzi Veiga y Tab Architects. Fotografía: Simone Marcolin

Abby Kortrijk, de Barozzi Veiga y Tab Architects. Fotografía: Simone Marcolin

Abby Kortrijk, de Barozzi Veiga y Tab Architects. Fotografía: Simone Marcolin
FAD DE PENSAMIENTO Y CRÍTICA:
Por su parte, el Premio FAD de Pensamiento y Crítica, que este año llega a su 21.ª edición, ha sido concedido ex aequo a las obras «Flotando en Litio», de Marina Otero, y «Hacia la ecomorfología. Entre la utopía y la realidad», de Anna Bofill. De la primera, el jurado ha destacado el rigor con el que aborda la historia de los balnearios del bienestar en Galicia y en el norte de Portugal. «Nos ayuda a poner el foco en los temas reivindicativos actuales contra los efectos del extractivismo y participa del activismo medioambiental y comunitario para visibilizar un problema que requiere una revisión urgente».
En cuanto al libro de Anna Bofill, el jurado considera que constituye «un auténtico tratado de teoría de la arquitectura y de la ciudad alternativa», «una obra de gran calidad y de noble carácter anticipatorio». Añade, además, que tiene un valor especial que la editora Ana Gilsanz haya rescatado este texto, escrito en la década de 1970, para publicarlo en la actualidad. «La herencia de la autora ha influido en numerosas arquitectas, y sus propuestas nos ayudan a comprender mejor la relación entre la arquitectura y su entorno».
Este año, el jurado de este premio ha estado presidido por Josep Maria Montaner y formado por las vocales Ester Giménez y Anna Puigjaner.
Fuente: FAD






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