
CASA NIDO:
En una esquina de Torrefiel, uno de los barrios más humildes del norte de Valencia (España), la firma Iterare Arquitectos ha proyectado la Casa Nido: una intervención residencial concebida para resguardar y ensalzar el escaso pero valioso patrimonio construido que aún resiste en este distrito periférico.
Aunque la normativa urbanística abría la puerta a la demolición total del inmueble para edificar una nueva estructura desde cero, la propuesta prefirió aferrarse a la memoria del lugar. El proyecto decidió preservar intacta la envolvente original de ladrillo macizo y mortero de cal, convirtiendo esa piel histórica de fachada en el basamento —y el auténtico nido— sobre el que levantar una nueva arquitectura emergente.
El volumen anidado y el patio interior
La obra, sintetizada en un único volumen puro y elemental, alberga el programa de la nueva vivienda y se inserta con delicadeza dentro del edificio original. En el fondo de la parcela, se encuentra el elemento vertebrador de la casa: su patio. Se trata de un espacio regular y perfecto que vacía el volumen construido y funciona como el gran telón de fondo del proyecto.
La conexión con este espacio exterior se resuelve a través de un ventanal monumental. Esta imponente fachada acristalada, de casi 7 metros de altura, conecta toda la vivienda con el patio trasero prístino, tranquilo y silencioso, aportando luz, ventilación natural y vistas al conjunto de las estancias.
Organización funcional y materiales
Para la comunicación vertical entre ambos niveles, los arquitectos han dispuesto un único núcleo de escalera situado en el centro de la vivienda, incorporando a su alrededor las piezas de servicio de forma natural. Este espacio de tránsito, proyectado de forma intencionadamente estrecha y recogida, está construido en piedra caliza y conduce directamente hacia el ámbito más privado de la casa: la planta primera.
Un estudio bañado por el sol en planta primera
Es en este ambiente donde cobra protagonismo un gran lucernario cenital. Esta claraboya no solo permite la circulación de una brisa suave y constante, sino que capta el movimiento cambiante del sol a lo largo del día, proyectando sus matices sobre las superficies de la casa a la manera de un lienzo vivo.
LAS IMÁGENES DE DAVID ZARZOSO:




















FICHA TÉCNICA:
- Proyecto: Casa Nido.
- Ubicación: Valencia (España).
- Superficie: 100 m².
- Completado: 2026.
- Autor: Iterare Arquitectos.
- Arquitectos: Rubén Gutiérrez y Pedro Ponce.
Materiales y acabados:
- Piedra caliza natural.
- Carpintería lacada a medida.
- Ladrillo de la fachada: ladrillo macizo manual, original de la casa y rescatado de derribos.
- Parches: enfoscados de cemento con carga abundante de arena.
- Revestimiento exterior blanco y del patio: mortero de cal.
Cerramientos:
- Ventanas: Ambial (plegable) y Soleal (TECHNAL).
Cocina:
- Mobiliario: Arrital.
Mobiliario:
- Sofá: Mousse (Sancal).
- Mesitas bajas: Eclipse (Stua).
- Butacas: Calma (Stua).
- Mesa de comedor: Zero.
- Sillas de comedor: Laclasica (Stua).
- Silla de trabajo: Gas (Stua).
Iluminación:
- Lámparas colgantes: Lenticchia de Peter Zumthor (Viabizzuno).
Textil:
- Alfombra de la salita: de Kave Home.
Fotografías: David Zarzoso. Contacto: info@davidzarzoso.com.
PLANIMETRÍA:





SOBRE ITERARE ARQUITECTOS:
Fundado por los arquitectos Rubén Gutiérrez y Pedro Ponce, y con sede en Valencia (España), Iterare Arquitectos es un estudio centrado en una práctica arquitectónica esencial, preocupada por el contexto en el que se ubica cada obra y su interpretación contemporánea y atemporal. Su particular aproximación al problema arquitectónico permite la resolución de programas de todo tipo y escala: desde el ámbito doméstico, la arquitectura residencial colectiva, el equipamiento público y la arquitectura industrial hasta el propio mobiliario, objetos o, incluso, el diseño gráfico y la dirección de arte.
El rigor constructivo y la precisión del detalle, una materialidad meditada y contenida, y la interpretación de los elementos propios del contexto son elementos característicos de la obra de Iterare. Su ejecución encuentra siempre lugares comunes en el manejo de la luz y el clima, las proporciones, la geometría, los encuentros y el ritmo de los espacios. Es bajo este prisma que hasta el más modesto de los objetos es capaz también de dar respuesta a principios más amplios y esenciales sobre la vida y el habitar.
Iterare toma su nombre de un término heredado de los principios de la geometría fractal, descubierta por el matemático Benoît Mandelbrot durante la década de los años setenta. Ésta misma, que rige la naturaleza y explica cómo es capaz de alcanzar su propia definición, se inicia con una primera iteración -a grandes rasgos una repetición- que continúa infinitamente hasta dar lugar a la asombrosa complejidad del universo. «De ahí que, para ellos, iterar represente una particular aproximación al problema de la arquitectura y el diseño; y, de un modo más general, a la cuestión misma del habitar».
Contacto: contact@iterarearquitectos.com
ITERARE ARQUITECTOS EN INTERIORES MINIMALISTAS
Fuente: Iterare Arquitectos



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