
Alexander Yonchev y Monica Stoykova. Retrato: cortesía del estudio
SIMPLE ARCHITECTURE:
Simple Architecture es un despacho de arquitectura y diseño de interiores con sede en Sofía (Bulgaria) cuyo trabajo explora el equilibrio entre el minimalismo y el ritmo vertiginoso de la vida contemporánea. El estudio busca crear espacios que sirvan de contrapunto al ruido psicológico y visual de nuestra cultura actual, diseñando espacios serenos y armónicos que aporten paz y presencia a las personas.
Dos sólidas formaciones
El estudio fue fundado por Alexander Yonchev, quien se graduó con honores en la Escuela Nacional Superior de Arquitectura de Saint-Étienne (Francia) en 2013. Posteriormente, vivió y trabajó en Italia, gestionando varios proyectos en la Riviera Francesa. El arquitecto realizó cursos adicionales en la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL) y en la Universidad de Yale. En 2017, fundó su propio estudio de arquitectura e interiorismo, que desde entonces codirige junto a su socia Monica Stoykova, graduada en diseño de interiores, publicidad y diseño gráfico por la Nueva Universidad Búlgara en 2015, formación que completó con estudios en la Universidad de Harvard, la Universidad de Tokio y el Instituto de Artes de California.
Transformar lo complejo en simple
La filosofía de Simple Architecture se basa en transformar en simple lo complejo. Sin embargo, la simplicidad que se percibe en sus proyectos no es un punto de partida, sino el resultado de una complejidad cuidadosamente resuelta y eliminada. A través de un riguroso ejercicio de diseño y de síntesis, que implica un análisis profundo del proyecto y la extracción de la información esencial para su transformación, se acaba llegando a un resultado final simple. Para el estudio, la verdadera esencia de la belleza reside en la simplicidad.
En esta entrevista, conversamos con ambos socios sobre su visión de la arquitectura, su filosofía y la complejidad que se esconde detrás de la verdadera simplicidad.
SIMPLE ARCHITECTURE EN INTERIORES MINIMALISTAS

Apartamento Raw. Fotografía: Simple Architecture
LA ENTREVISTA:
- El nombre de vuestro estudio es Simple Architecture, ¿podríamos decir que vuestra arquitectura se basa en la simplicidad? ¿cómo la definiríais?
Por supuesto, nuestra arquitectura busca la simplicidad, pero no en un sentido puramente estético. Para nosotros, la simplicidad no consiste en crear espacios vacíos ni en perseguir una identidad visual específica. La concebimos como el resultado más inteligente de un proceso de resolución de todas las cuestiones funcionales, espaciales y contextuales.
Por eso, nuestros proyectos suelen reducirse a gestos contundentes y claros. Intentamos comenzar cada proyecto con un concepto definitorio que a menudo se puede expresar en pocas palabras, como «la casa hundida» o «el hotel serpenteante». Si un proyecto no se puede reducir a una idea tan simple, suele significar que el concepto aún no es lo suficientemente sólido o sencillo.
También es importante señalar que la simplicidad que se encuentra en nuestros proyectos terminados puede resultar engañosa. Lo que parece fácil y sin esfuerzo suele ser el resultado de un proceso de diseño muy complejo, que implica una coordinación técnica minuciosa y especificaciones precisas. La simplicidad que se percibe no es el punto de partida, sino el resultado de una complejidad cuidadosamente resuelta y eliminada.
- ¿Cuál es la filosofía del estudio?
Hoy vivimos en una cultura de estimulación constante: visual, digital y emocional. Muchos espacios contemporáneos reflejan esta situación. Están sobrecargados de materiales, formas, información y gestos que compiten por la atención. Nos interesa la dirección opuesta. Buscamos crear una arquitectura que reduzca el ruido psicológico y visual, permitiendo que las personas se sientan más tranquilas, más presentes y más conscientes del espacio y de sí mismas.
Creemos que la buena arquitectura tiene el potencial de influir en el bienestar y las relaciones humanas. Si más personas se sienten más tranquilas y conectadas con su entorno, podemos imaginar que esto influirá naturalmente en su comportamiento, sus decisiones y, a escala global, puede contribuir a un cambio social más amplio.
Elegimos alcanzar estos objetivos con un lenguaje simple, universal y a la vez poderoso: el de la geometría. Al trabajar únicamente con formas básicas, creemos que podemos inscribir nuestra arquitectura en un contexto más amplio, reflejando la verdadera esencia de la humanidad. Las líneas rectas no existen en la naturaleza, excepto cuando son creadas por el ser humano. Destacamos esto como una de nuestras capacidades únicas que nos distingue de otras especies.
- ¿Qué importancia tiene la luz natural en vuestros proyectos y cómo condiciona la organización del espacio desde las primeras fases?
La luz natural es uno de los “materiales” más importantes en arquitectura, aunque sea intangible. En nuestro trabajo, nos fascinan tanto la oscuridad como la tensión entre luz y sombra. Si bien nos interesa crear espacios luminosos, uniformemente iluminados o completamente blancos, también nos interesa trabajar con el contraste: lugares donde la luz y la oscuridad se definen mutuamente y dan forma a la experiencia del espacio.
Decidimos el enfoque específico para cada proyecto, en función de sus características y requisitos. No toda la luz es igual y por eso los estudios lumínicos forman parte de cada proyecto desde el principio. La luz define la atmósfera, el movimiento, el ritmo y, en última instancia, la percepción emocional del espacio. En muchos casos, la organización espacial misma surge de la forma en que la luz entra, cambia y se transforma a lo largo del día.

Domino House. Visualización 3D
- En proyectos donde todo es muy depurado, ¿qué decisiones suelen ser las más difíciles de tomar o de descartar?
Al trabajar en arquitectura y diseño minimalista, cada decisión es importante. Incluso los detalles más pequeños se convierten en protagonistas, ya que una arquitectura honesta y sencilla los revela por completo y nada puede ocultarse ni inventarse.
En un espacio, a menudo existen líneas de composición que no son evidentes, pero que definen ciertas cuadrículas. Al trabajar con diferentes elementos, necesitamos encontrar las alineaciones e interacciones más perfectas entre ellos. A veces hay varias opciones, no obvias, y es fundamental asegurarse de haber elegido la correcta. Si se hace bien, se debería percibir cierta armonía en el proyecto; si se hace mal, se generaría una sensación de perturbación.
- ¿Cómo gestionáis la relación entre estructura, material y espacio para que ninguno de estos elementos compita, sino que trabajen como un todo?
Intentamos no tratar la estructura, el material y el espacio como capas separadas. Idealmente, todos surgen del mismo concepto inicial y evolucionan juntos, en lugar de desarrollarse de forma independiente y combinarse posteriormente.
En muchos edificios contemporáneos, estos elementos suelen diseñarse como expresiones independientes: una estructura sólida, materiales expresivos e interiores con gran detalle, cada uno intentando destacar. Esto puede fácilmente generar una especie de competencia por la atención. Nos interesa más la coherencia, donde todo pertenece a una idea espacial unificada.
Normalmente, comenzamos con un concepto espacial muy claro y luego permitimos que la estructura y el material lo apoyen de forma natural. Preferimos materiales honestos, utilizados de forma directa y sobria, sin decoración ni disimulos innecesarios. Cuando las proporciones, la luz, la estructura y los materiales se alinean desde el principio, la arquitectura se percibe natural e inevitable.
- ¿Qué parte del desarrollo de un proyecto es la más desafiante?
El primer y más importante desafío es generar confianza con el cliente y garantizarle total libertad creativa. Para nosotros, esta es una condición esencial para trabajar en cualquier proyecto.
Una vez establecida esta base, el principal reto consiste en mantener la pureza del concepto original a lo largo de todo el proceso. Al principio, las ideas suelen ser muy claras y emocionantes. Pero la arquitectura se desarrolla a través de múltiples capas, incluyendo requisitos técnicos, normativas, presupuestos, limitaciones de ingeniería, realidades constructivas y requisitos del cliente.
Cada una de estas capas puede diluir o alterar la idea original. La verdadera dificultad reside en no perder la esencia del concepto mientras se gestionan todas estas condiciones y en asegurar que lo que se imaginó al principio se mantenga coherente y presente en el resultado final.

Hotel Hello Plovdiv. Fotografía: Simple Architecture
- ¿Con qué materiales os gusta más trabajar? El hormigón aparece mucho en vuestros proyectos, tanto para el exterior como para el interior ¿es vuestro material predilecto?
Generalmente, nos sentimos atraídos por los materiales honestos y naturales, y siempre intentamos trabajar con una paleta de materiales muy limitada en cada proyecto. En lugar de centrarnos en un material preferido, nos interesa cómo se comportan, envejecen y contribuyen a la atmósfera de un espacio. El hormigón, el metal, la piedra, el vidrio y la madera forman parte de nuestro vocabulario de diseño, pero lo que más buscamos es utilizarlos en su estado y apariencia naturales.
El hormigón aparece con frecuencia en nuestros proyectos debido a sus cualidades específicas. Tiene una relación casi documental con el tiempo y el lugar. Registra el proceso de construcción, la precisión del encofrado, los gestos que hay detrás de la creación. En este sentido, no es solo un material, sino también una huella de las decisiones que dieron forma al edificio.
Al mismo tiempo, el hormigón puede funcionar como estructura y acabado, permitiendo una expresión muy directa y minimalista. Puede parecer primitivo y crudo, pero también contemporáneo y preciso, según cómo se utilice. Esta dualidad es lo que lo hace tan interesante para nosotros. Es completamente honesto, pero a la vez muy expresivo.
- En vuestra opinión, ¿cómo tiene que ser la relación entre la arquitectura y el diseño de interiores?
No debería existir una relación entre ellas, sino más bien una continuidad. La separación entre arquitectura e interiorismo es una convención profesional y administrativa, no espacial. Una persona que vive en un edificio no experimenta ambas disciplinas por separado, sino que las experimenta en su totalidad.
Cuando la arquitectura y el interiorismo se tratan como dos procesos independientes, gestionados por diferentes equipos en distintas etapas, el resultado casi siempre se manifiesta como una competencia entre ambos.
En nuestro estudio, siempre las abordamos como un proceso unificado. Diseñamos ambas simultáneamente porque creemos que deben pertenecer a la misma narrativa espacial. Para nosotros, el interiorismo no consiste en decorar, sino en profundizar y reforzar la idea arquitectónica.
Los espacios más impactantes suelen ser aquellos donde resulta casi imposible definir dónde termina la arquitectura y comienza el interiorismo, y donde todo se percibe como una atmósfera coherente, en lugar de como capas separadas.
- ¿Creéis que la arquitectura y el interiorismo puede influir en la conducta y los estados emocionales de las personas?
Absolutamente. La arquitectura nos influye constantemente, incluso cuando no somos conscientes de ello. Los espacios afectan a nuestra concentración, estado emocional, comportamiento social, sensación de calma, niveles de estrés e incluso nuestra percepción del tiempo. Elementos como la altura del techo, la acústica, la luz natural, la textura de los materiales, la circulación y las proporciones contribuyen a una experiencia psicológica específica del espacio.
En la sociedad actual, el estrés y la sobreestimulación se han convertido en una constante en la vida. Por ello, creemos que reducir el ruido visual y crear entornos sencillos y atemporales no es solo una elección estética, sino una forma de crear espacios que actúen como santuarios: lugares donde las personas pueden bajar el ritmo, estar presentes y reconectar con el estado humano natural que ha existido durante miles de años.
También creemos que los seres humanos estamos profundamente conectados con la naturaleza por naturaleza, y que ningún entorno artificial puede competir con su belleza, variabilidad y constante evolución. Cuando la arquitectura y los interiores permiten a las personas percibir ritmos naturales como la luz cambiante a lo largo del día, los cambios estacionales, el aire, el silencio y la amplitud, esto puede tener un profundo efecto en el bienestar.

Casa privada en Sozopol. Fotografía: Assen Emilov
- ¿Cómo están cambiando estas dos disciplinas en los últimos años? ¿Hacia dónde creéis que se dirigen?
En los últimos años, gran parte de la arquitectura y el diseño de interiores se ha vuelto extremadamente visual, influida en gran medida por las redes sociales y las tendencias pasajeras. Esto suele derivar en una decoración excesiva, un uso desmedido de los materiales e interiores que rápidamente quedan anticuados. Creemos que, como reacción a esta situación, las personas están empezando a buscar de nuevo la autenticidad y entornos más conscientes.
Al mismo tiempo, la tecnología ha transformado profundamente nuestra forma de vida y los objetos con los que interactuamos a diario. Automóviles, teléfonos inteligentes, muebles y productos digitales se han vuelto cada vez más sofisticados, intuitivos y minimalistas, tanto en su forma como en su expresión material. Sin embargo, la arquitectura y el diseño de interiores no han reflejado plenamente esta evolución. En muchos sentidos, los espacios aún presentan una carga visual y una complejidad que se perciben desconectadas del refinamiento presente en otras áreas de la vida contemporánea.
Creemos que la arquitectura avanzará gradualmente hacia una mayor claridad y simplicidad, no como una tendencia estilística, sino como un reflejo de cómo viven las personas cada vez más. En el futuro, el lujo podría dejar de significar exceso y convertirse en simplicidad, confort emocional y ausencia de ruido visual.
- ¿Qué papel juega la sostenibilidad en vuestro estudio?
Lamentablemente, creemos que el concepto de sostenibilidad en arquitectura y diseño se ha convertido cada vez más en una industria de marketing en sí misma, y, a menudo, puede resultar contradictorio o incluso engañoso.
Por supuesto, creemos firmemente en la arquitectura sostenible, pero para nosotros va mucho más allá de las etiquetas ecológicas, las certificaciones y las listas de verificación técnicas. Creemos que uno de los mayores problemas que afectan al planeta hoy en día es la cultura del consumo excesivo y el usar y tirar. Muchas marcas e industrias crean constantemente nuevas tendencias, productos y deseos que incitan a la gente a consumir más, reemplazar más y desechar cosas que aún son perfectamente funcionales.
Para nosotros, uno de los enfoques más sostenibles es crear arquitectura que resista el paso del tiempo. Intentamos diseñar espacios que la gente siga valorando durante décadas, en lugar de espacios impulsados por estéticas o tendencias pasajeras. Por eso siempre procuramos utilizar materiales honestos y de buena reputación que ya han demostrado su durabilidad y su capacidad de envejecer con belleza.
Al mismo tiempo, nos interesa promover una forma de vida diferente creando espacios menos recargados y menos centrados en las posesiones y el consumo excesivo. Intentamos centrar la atención en la luz, la naturaleza, el ambiente y la experiencia cotidiana, en lugar de en los objetos. Creemos que, en muchos sentidos, la simplicidad también puede ser una forma de sostenibilidad.

Casa L en Ruse (Bulgaria). Visualización 3D
- En Simple Architecture abarcáis distintos tipos de proyectos. ¿Qué os gustan más, los proyectos comerciales, los culturales o los residenciales?
En realidad, no tenemos una tipología favorita. De hecho, una de las cosas que más disfrutamos es el desafío de trabajar en proyectos de diferentes escalas y tipos. Para nosotros, lo más importante no es la categoría en sí, sino si el proyecto nos permite desarrollar un concepto sólido y audaz con una identidad clara.
Siempre que comenzamos un nuevo proyecto, intentamos abordarlo con una mente abierta, cuestionando las convenciones y expectativas establecidas. Nos interesa ir más allá de las soluciones estándar y explorar nuevas formas de experimentar el espacio. Por esta razón, no nos atrae una tipología en particular, ya que cada proyecto tiene el potencial de volverse conceptual a su manera.
Cada tipo de proyecto también ofrece diferentes oportunidades. Los proyectos residenciales suelen ser los más íntimos porque están conectados con los rituales y la personalidad de individuos específicos. Los proyectos culturales generalmente permiten mayor libertad conceptual y de experimentación, lo que los hace muy estimulantes para nosotros desde el punto de vista creativo. Por otro lado, los proyectos comerciales suelen implicar capas adicionales como la identidad de marca y la experiencia del usuario, pero precisamente debido a estas limitaciones también pueden volverse altamente experimentales e inmersivos.
- En tan solo nueve años de trayectoria, habéis recibido numerosos premios por vuestro trabajo. ¿Qué significan los premios para Simple Architecture?
Los premios son alentadores porque demuestran que ciertas ideas trascienden el ámbito del estudio. En nuestra práctica, nos esforzamos por establecer una sólida relación de confianza con nuestros clientes. La arquitectura y el diseño de interiores son procesos largos y exigentes, donde muchas decisiones requieren paciencia, confianza y compromiso de todos los involucrados.
Cuando un proyecto recibe reconocimiento, resulta gratificante no solo para el estudio, sino también para los clientes que confiaron en nuestras decisiones. En muchos sentidos, estos premios validan la ambición compartida detrás del proyecto y la valentía de explorar un camino menos convencional.
Sin embargo, no consideramos los premios como el objetivo final. Lo que más nos importa es seguir creando proyectos que se mantengan fieles a nuestra filosofía y que preserven la integridad de nuestro trabajo.
- ¿Nos podéis explicar qué es Simple Graphics?
Simple Graphics surgió de forma natural de la filosofía de Simple Architecture. Es una rama menos conocida del estudio, pero en muchos sentidos explora las mismas ideas a través de un medio diferente.
La dirección se vio influenciada por la experiencia de Mónica en publicidad y diseño gráfico, lo que aportó una nueva dimensión al estudio desde el principio. Con el tiempo, nos dimos cuenta de que la arquitectura no se limita al espacio físico. La mayoría de los proyectos también se comunican a través de gráficos, branding, presencia digital, fotografía, tipografía y un lenguaje visual integral.
En muchos proyectos, los equipos de Simple Architecture y Simple Graphics colaboran desde las primeras etapas conceptuales. Un ejemplo es el Hotel Hello Plovdiv, para el cual diseñamos no solo la arquitectura y los espacios interiores, sino también la identidad visual completa del hotel. Este enfoque le otorga al proyecto una coherencia, una identidad unificada y una atmósfera que emanan del mismo concepto.

Escuela primaria en Sofía. Visualización 3D
Imágenes cortesía de Simple Architecture







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