LAS INGENIERAS DOMÉSTICAS Y LA REVOLUCIÓN DE LA COCINA:
El Museo Nacional de Artes Decorativas acoge hasta el próximo 27 de septiembre la exposición “Las ingenieras domésticas y la revolución de la cocina”, una muestra en la que se presentan diversas aportaciones de investigadoras que, desde posiciones muy distintas, propusieron un cambio de percepción para integrar la vida de las mujeres, como organizadoras del hogar, en el nuevo orden económico y social que se estaba fraguando entre los siglos XIX y XX, condicionando así la evolución del espacio doméstico. El recorrido se centra en cómo la cocina pasó de ser un espacio invisibilizado a convertirse en un ámbito clave de innovación técnica, social y arquitectónica, donde se redefinieron el trabajo doméstico, la eficiencia y la experiencia cotidiana.
Las pioneras americanas
La muestra, organizada por el Ministerio de Cultura y el propio museo, en colaboración con la Colección Alfaro Hofmann, y comisariada por Andrés Alfaro Hofmann y Remedios Samper Villalba, nos acerca a las pioneras en este campo de investigación, las teóricas norteamericanas Catharine Beecher (1800-1878), Christine Frederick (1883-1970) y Lillian Gilbreth (1878-1972), cuyas aportaciones introducen una nueva forma de entender la vivienda: el hogar como sistema organizado, donde el trabajo doméstico puede analizarse, optimizarse y rediseñarse. Sus reflexiones y propuestas no cuestionaban el hogar como el lugar apropiado para la mujer, pero sí el diseño y la organización de la casa. Todas ellas consideraban la arquitectura doméstica como un espacio productivo que debía facilitar el trabajo y los procesos de producción del ama de casa.
La cocina como sistema de eficiencia
A partir de sus ideas, la cocina deja de ser un espacio tradicional para convertirse en un entorno de trabajo estructurado. Se incorporan principios de organización científica, distribución racional del espacio y reducción de desplazamientos, dando lugar a modelos como la cocina eficiente o el “triángulo de trabajo”, que influyen en la configuración de la cocina moderna y mejoran la condición social de las mujeres.
De Estados Unidos a Europa
Las propuestas norteamericanas se difunden en Europa a través de revistas, publicaciones especializadas, asociaciones de mujeres, un movimiento en auge durante esos años, y conferencias. Durante la primera mitad del siglo XX, la vivienda social sobre la que habían teorizado las ingenieras domésticas americanas se convierte en protagonista de la arquitectura en países europeos como Alemania u Holanda, entre otros. En este contexto, arquitectas y diseñadoras desarrollan nuevas soluciones vinculadas a la vivienda social y a la estandarización del espacio doméstico.
El primer modelo de cocina modular producida en serie
Es el inicio de la arquitectura racionalista, una arquitectura que se adapta a las necesidades del momento y en la que destacan figuras como la austriaca Margarete Schütte-Lihotzky (1897-2000), las alemanas Erna Meyer y Benita Koch-Otte (1892-1976), o la holandesa Truus Schröder (1889-1985), que siguieron trabajando en la dignificación del espacio culinario y en la mejora de la condición social de la mujer. Entre sus principales aportaciones destacan la Cocina de Frankfurt, propuesta de Schütte-Lihotzky, considerada el primer modelo de cocina modular producida en serie, y la cocina de la casa experimental Haus am Horn, concebida desde la prefabricación y la estandarización para reducir costes y tiempos de ejecución, obra de Benita Koch-Otte.
La cocina como laboratorio de innovación
La exposición muestra cómo la cocina se convirtió en un auténtico laboratorio de innovación en el que confluyeron avances técnicos, la electrificación del
hogar y el desarrollo industrial con la incorporación de nuevos materiales y modelos de organización inspirados en ámbitos como la industria o el transporte. A ello se suma la aparición de los primeros electrodomésticos y utensilios modernos, que transforman las tareas domésticas y refuerzan la idea de una vivienda tecnificada.
Piezas de la Colección Alfaro Hofmann y del Museo Nacional de Artes Decorativas
Todo este relato se construye mayoritariamente a partir de piezas de la Colección Alfaro Hofmann, entidad privada que representa uno de los conjuntos más relevantes de Europa sobre diseño doméstico del siglo XX, y está dedicada a la divulgación de la cultura del objeto cotidiano, complementadas con piezas del Museo Nacional de Artes Decorativas. Electrodomésticos, objetos y material gráfico permiten seguir la evolución de la cocina como espacio técnico y cultural. La exposición pone en relación estas aportaciones para mostrar cómo la cocina se configura como uno de los principales espacios de transformación del hogar moderno, incorporando criterios de eficiencia, organización y funcionalidad que influyen en la evolución de la vivienda contemporánea.
INFORMACIÓN GENERAL:
- «Las ingenieras domésticas y la revolución de la cocina».
- Organizan: Ministerio de Cultura y Museo Nacional de Artes Decorativas en colaboración con la Colección Alfaro Hofmann.
- Comisariado: Andrés Alfaro Hofmann y Remedios Samper Villalba.
- Hasta el 27 de septiembre de 2026.
- Museo Nacional de Artes Decorativas.
- Calle Montalbán, 12.
- 28014, Madrid (España).
- Martes a sábado: 9.30 a 15.00 horas.
- Domingos y festivos: 10.00 a 15.00 horas.
- Tardes: jueves de 17.00 a 20.00 horas.
- T.+ 34 915 32 64 99
- W. https://www.cultura.gob.es/mnartesdecorativas/portada.html
LAS IMÁGENES CORTESÍA DE COLECCIÓN ALFARO HOFMANN:










Detalle del cartel publicitario del jabón Pearline, en la revista The Ladies’s Home Journal, Estados Unidos, 1892

Alzado del banco de cocinera de Catherine Beecher para almacenaje, preparación y limpieza, Boston, 1869

Folleto You and your laundry, de la empresa de lavadoras Hurley Machine, Christine Frederick, Nueva York, 1922

Hervidor mod. 42112, Peter Behrens, AEG, Alemania, 1908. © VEGAP, Madrid, 2026 / Olla a presión mod. 8, Francia, c. 1910

Aspirador para alfombras, Doty Manufacturing Company Vacuum Sweeper, Estados Unidos, 1912
SOBRE LA COLECCIÓN ALFARO HOFMANN:
La Colección Alfaro Hofmann es una entidad privada dedicada a la exposición y divulgación de sus fondos sobre la cultura del objeto cotidiano. Cuenta con más de 8.000 piezas de diverso origen, en su mayoría electrodomésticos, además de todo el material gráfico que acompaña a cada objeto.
Desde el año 2000, tiene su sede en la localidad valenciana de Godella (España), en un singular edificio de 1.200 m² proyectado expresamente por el arquitecto valenciano Emilio Giménez en 1995. En él, se exponen de forma permanente alrededor de 400 electrodomésticos que recorren los periodos de divulgación, implantación y consolidación de estos objetos a lo largo del siglo XX.
Además de organizar exposiciones temporales, la entidad produce y comercializa exposiciones, organiza visitas guiadas, cede sus espacios para mostrar colecciones particulares y colabora con otras instituciones mediante el asesoramiento en diseño, la producción de muestras y el préstamo de piezas.
La Colección dispone asimismo de una biblioteca especializada en arquitectura y diseño, compuesta por más de 12.000 volúmenes. Se trata de un fondo bibliográfico de gran relevancia para el estudio de la historia del diseño del hábitat doméstico y, en particular, del electrodoméstico. Este fondo se pone a disposición de todas las personas interesadas, no solo a través de su catálogo informatizado o de la distribución de sus publicaciones, sino también mediante la consulta de la mayor parte de sus fondos documentales.
Fuente: Remedios Samper y en la web de la Colección Alfaro Hofmann








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