
DES PINS:
El estudio de diseño Entre Quatre Murs llevó a cabo la reforma integral de este ático ubicado en el dinámico barrio de Plateau-Mont-Royal, en Montreal. Con la marcha de sus hijos del hogar familiar, los propietarios se enfrentaron a una disyuntiva tan común como crucial: vender la propiedad o aprovechar el cambio de etapa para transformar el espacio y, por fin, adaptarlo por completo a sus necesidades actuales. Su elección: quedarse y reinventar su entorno. A través de un lenguaje visual limpio, líneas depuradas y una cuidada selección de materiales, la renovación convirtió la vivienda en un refugio de calma y sofisticación.
Crear volúmenes en lugar de levantar muros
Originalmente, la casa estaba dividida en habitaciones desconectadas que bloqueaban el paso de la luz natural. Por eso, la prioridad de la intervención fue abrir el espacio bajo un único principio: crear volúmenes en lugar de levantar muros. Para lograrlo, se utilizó un revestimiento de roble claro que va del suelo al techo en algunos puntos. Este elemento define cada zona sin cerrarla: guía la vista hacia el despacho, camufla la entrada al dormitorio principal en su propio grosor y divide el salón en distintas áreas sin usar paredes. Son soluciones que buscan simplificar la planta, no complicarla. Con la distribución ya despejada, esa misma lógica de volúmenes se utilizó para un segundo fin: dar a los objetos elegidos para equipar la vivienda el espacio necesario para destacar por sí mismos.
Ocupar, no decorar
Dos de estas piezas son el piano de la familia y un sillón de intenso azul. El piano de cola se toca a diario, por lo que los propietarios querían que ocupara un lugar central y escultórico en la vivienda, acorde con su importancia. Entre Quatre Murs creó para él un volumen de suelo a techo revestido de madera clara que se separa del resto del espacio como una habitación en sí misma. Este cambio de material y el amplio espacio vacío a su alrededor logran el objetivo: el piano negro brillante se convierte en el único elemento oscuro dentro de un entorno lleno de luz. No es un objeto decorativo, es un instrumento que vive en el espacio.
Espacios sobrios y funcionales
Esta misma sobriedad se aplica al rincón del salón. Allí, un sillón azul marino de cuerda anudada, una mesa auxiliar de terrazo y una lámpara colgante escultórica reciben la misma atención que un cuadro en la pared. Nada se eligió para pasar desapercibido; cada pieza se seleccionó con la certeza de que la neutralidad del espacio la haría destacar en lugar de competir con ella. Sin embargo, este protagonismo otorgado a ciertas piezas no perjudica al resto del diseño. En otras zonas de la vivienda se aplicó la lógica contraria: saber cómo desaparecer.
Esa misma lógica, ahora más sutil, se aplica a las zonas más funcionales del proyecto. En la cocina, una isla minimalista funciona como eje central, un falso techo oculta los elementos técnicos y una lámpara lineal crea una línea limpia en lugar de un punto focal. El cuidado por el detalle llega también a la suite principal, donde un mueble de almacenamiento de madera forma un arco que oculta discretamente la entrada al baño contiguo.
Una elección material sumamente estudiada
El rigor del proyecto se aplicó también a la hora de elegir los materiales. La madera de roble se eligió por su durabilidad y su capacidad de transmitir la esencia arquitectónica sin imponerse con el color. Los acabados mate buscan un diálogo sutil con los pocos detalles metálicos del proyecto. El diseño nunca busca llamar la atención, se concibió como un telón de fondo lo bastante sólido para cohesionar el espacio, pero lo suficientemente sereno para que la vida de la familia, su arte, sus muebles y su piano sigan siendo los protagonistas.
Ese es el objetivo de Entre Quatre Murs: una simplicidad meditada basada en gestos y volúmenes contundentes que dan solidez al espacio. Cada intervención busca revelar en lugar de imponer, y aclarar en lugar de impresionar. Esta renovación da al lugar una nueva vida sin borrar lo que lo hacía sentir como un hogar, ofreciendo una forma de vivir más honesta, tranquila y arraigada en el nuevo día a día de sus propietarios.
LAS IMÁGENES DE ALEX LESAGE:











FICHA TÉCNICA:
Proyecto: Des Pins.
- Ubicación: Montreal (Canadá).
- Superficie: 200 m².
- Completado: 2025.
- Autor: Entre Quatre Murs.
- Diseñador / Project Manager: Pierrick Beaulieu Wojtowicki y Gatline Artis.
- Contratista general: Conception MR.
- Proveedores: Moooi, Cappellini, Pedrali, Tacchini, Eureka Lighting, From Lighting, Toss B, Baril Design, EQ3, Haworth y Pablo.
Fotografías: Alex Lesage.
PLANIMETRÍA:

SOBRE ENTRE QUATRE MURS:
Entre Quatre Murs es un estudio de diseño y arquitectura de interiores de Montreal (Canadá), formado por un colectivo de diseñadores jóvenes y apasionados que van más allá para crear espacios habitables únicos, atemporales, cálidos y altamente personalizados. Su objetivo principal es mejorar la comodidad de la vida de sus clientes, evocar emociones profundas y traducir las identidades de sus clientes en espacios que realmente los reflejen.
Su filosofía de trabajo se basa en tres pilares fundamentales: funcionalidad, materialidad y luz. Utilizando un enfoque colaborativo y centrado en las personas, combinado con una meticulosa atención al detalle y una búsqueda inquebrantable de los mejores recursos disponibles en el mercado, el equipo de EQM crea constantemente espacios imbuidos de una sensación de bienestar y autenticidad.
Los diseñadores ven la vida como una serie de experiencias, una colección de momentos y recuerdos, y el diseño da forma al telón de fondo en el que tienen lugar la mayoría de estas experiencias. Creen que contratar a un interiorista va mucho más allá de crear un espacio estético, se trata de crear un lugar que refleje la personalidad de sus clientes y fomente su crecimiento.
Fuente: v2com newswire





Leave A Reply